lunes, 23 de agosto de 2010

Dos Poemas de Santiago Liberal

Tus Ojos Muertos


Te pedí un beso
y te fuiste
hacia el otro lado
de la mesa,
a veces una mesa
es como un abismo infranqueable
en sus dos vertientes.


Algo en tu interior
se apagaba suavemente,
lo vi en tus ojos
sin brillo.
El brillo de los ojos
dice todo,
habla por si solo,
cuando el amor esta cerca
son relámpagos,
cuando el amor se aleja
callan para siempre
dejándose apagar
sin ninguna resistencia.


En tu caso, el brillo quedó mudo,
distante, ¡se apago!
como se apaga la cera muerta
que queda desplomada
en el fondo de un cuenco asesino

.
Yo, murmuré tu nombre,
pero los murmullos
son solo murmullos,
quedan quietos en el aire,
quedan quietos en el tiempo.
Murmurar no es decir
con voz potente ¡te quiero!
murmurar es apagar
la voz con el silencio
de un sufrimiento,
al otro lado de la mesa.


Encendí dos cirios rojos,
mire el brillo de la llama,
entonces me di cuenta,
cuanto dolor sentí ¡amor!
¡tus ojos están muertos!


La muerte por definición
es la última estación
y la última estación
es el andén quebrado.


Te pedí un beso,
me miraste,
con la frialdad
que hiela las entrañas,
entonces lo noté
¡tus ojos amor
estaban muertos!




El Ocaso



A veces me resulta imposible
caminar en linea recta,
sin querer voy pasando obstáculos
por las esquinas de la vida.
Con el paso de los años
quiero imprimir velocidad
a mis talones,
pero me doy cuenta
que ellos desean quedarse acostados.
No logro llegar a tiempo,
las citas ahora son más lejanas,
el invierno cada vez más frío,
mi cuerpo cada vez más opaco.
Las noches resultan muy extensas,
largas, como túneles interminables,
el sueño corto y sin intensidad,
volver a la cumbre es todo un reto.
Mis piernas y mi mente sumidas en el ocaso.

Los niños juegan en el parque
como siempre han jugado;

yo me siento y sonrió,
aún me queda algo por hacer
¿será quizás descubrir la calma?




Poemas de Santiago Liberal.

Cada vez que leo a Santiago es como si una flor del jardín de Becquer aromara mis sentidos, es que sus poemas de amor y desamor encuentran la cuerda justa, el acorde perfecto que hace latir al corazón al ritmo de sus versos, lineas por donde a veces se pierde una mujer y otras veces la mujer ilumina todo el poema como un sol que da vida a los cirios que hay en el alma de Santiago.
Hay poemas donde se puede ver como el poeta siente el paso del tiempo, puede palparse una incertidumbre sobre las horas, hacia donde lo llevan los pasos de su vida, parece querer gritar pero impone al grito la suavidad de sus palabras (acaso la sabiduría de los años).
Entre el amor y el desamor, entre la incertidumbre de las horas del hombre germinan los versos del rudo poeta, versos que una vez leídos cubren el corazón de una majestuosa tranquilidad.

Federico Espinosa

Si quieres leer más poemas de Santiago Liberal puedes entrar a su blog http://rudo-poeta.blogspot.com o visitar http://santiago-santiagoliberal.blogspot.com o tambien http://clubdepoesia.com/santiagoliberal/

viernes, 16 de julio de 2010

Dos poemas de Soledad Arrieta

TRANQUILIDAD






Redibujo silencios

que se quedaron durmiendo la siesta

entre las acogedoras garras

de los destiempos no estimados.






Araño susurros

de amaneceres nunca despertados

en la cosquillosa almohada

que reposa entre tus pestañas.






Desarmo un tal ves

que recompone jamases

que crecen como yuyos

en los terrenos baldíos del alma.






Acompaño ausencias

de soledades no abandonadas

en el altillo frió y envejecido

de las sonrisas de las montañas.






Vivo en un mundo ficticio

que juega a realidades despistadas

en la cima de péndulo de tu mirada

donde no existe más que mi calma.






Poema de Soledad Arrieta









COTIDIANIDADES






Del otro lado del vidrio

el mundo sigue girando

igual que ayer y que mañana

como ese trompo de anacronías rebuscadas.






Las baldosas que estaban flojas

siguen temblando ante las pisadas

salpicando a los transeúntes bien vestidos

que le temen a la distribución de la riqueza.






El agua del río aún no nos alcanzó

y en la casa de gobierno

sigue el picnic y el champagne

las promesas, los golpes y la desigualdad.






El cielo tiene ganas de llorar

pero ve a esa nena acomodada en la vereda

con el vestido heredado de una amiga de su hermana

y no la quiere perjudicar.






La señora de planta baja

sigue estudiando los movimientos del edificio

sonríe maliciosa y saluda con simpatía

porque no sabe que su marido la va a dejar.






El perro de la esquina sigue ladrando

a todo el que pasa en bicicleta

los autos vomitan su humo

y la ciudad sigue siendo gris.






De este lado del vidrio

el mundo ya no gira más

lo apreté entre mis manos obligándolo a frenar

me mira desde abajo y me suplica piedad.







Poema de Soledad Arrieta










La poesía de Soledad tiene la fisonomía del agua, hay claridad en sus palabras por donde parece escabullirse un torrente enorme de versos cristalinos "Desarmo un tal ves/que recompone jamases/que crecen como yuyos/en los terrenos baldíos del alma" basta solo este ejemplo para darse cuenta de ello.

También puede oírse un grito lleno de realidad en sus palabras, una desesperada urgencia por cantar las crueldades de esta mundo, su poesía comprometida denuncia, grita con la misma furia y el mismo idioma de las olas del mar.

Por eso digo que sus palabras transformadas en poesía tienen la fisonomía del agua, puede ser clara y tranquila, pero también ruidosa, estrepitosa llena de furia como las olas desbocadas del océano.


Federico Espinosa