lunes, 4 de julio de 2011

Jorge Nuñez y sus nuevos mundos

Leer, es un placer, un deleite minucioso, es aprender a viajar a otros mundos a esos mundos tan distintos de cada autor, mundos que abren puertas y dejan ver cosas particulares, cosas de cada uno, cosas de cada mundo, en fin cosas únicas.

Cada palabra dibujada por la costa del rio de la prosa o poesía de Jorge Núñez tiene ese tinte de cosa única, es un ir y venir por las aguas revoltosas de su interior para luego anclar en una laguna de completa tranquilidad donde las palabras adquieren un sonido melodioso, como si una lira fuera tensada por Orfeo, (cosa paradigmática Orfeo, quien tiene el don de la música y la poesía, al igual que Jorge), en fin palabra por palabra va desgranando los versos de su poesía y palabra por palabra va engranando las líneas de sus cuentos, en este juego de harapientas líneas, este amigo de las letras construye su mundo, aquí nos va envolviendo dentro de un juego donde se entrecruzan la filosofía, los sentimientos, el arrebato casi desesperado de inocencia y realidad que lucha en su interior, para aflorar luego en un jardín llenos de palabras que van formando la imagen, el retrato y el sentir del decir.

Cuando chocamos de repente con un nuevo mundo todo nos resulta asombroso, queremos conocerlo, explorarlo, empaparnos con el misticismo que lo desconocido emana, así es como yo me siento ante las palabras de este poeta, cuentista, novelista con sueños de filosofo y carrera de psicólogo. Sera  por eso que siento que cada vez que Jorge escribe algo lo rebautiza, le da vida lo trae de la muerte resucitando cada palabra como un Jesús con su Lázaro.

Bueno aquí les dejo dos puertas de ingreso al mundo de Jorge Núñez, solo hay que atreverse golpear, abrir y disfrutar de cada palabra de este autor.







19 de julio de 2010

Carta a Jorgito:

Hace mucho que no hablamos. Disculpa si me he olvidado de vos, pero ya sabes como es la cosa cuando pasa el tiempo, cuando uno crece; si es que crece realmente. Uno se vuelve más aburrido, más blanco y negro, y no tiene la manía de pensar como lo harías vos. Tan simple armabas guerras de caballeros contra indios aliados a un perro sin nombre, por una copa de arroz con leche. Con eso te entretenías más que lo que puedo hacer yo, entre tabacos en una senda de humos hacia colectivos.

¿Te acordás de tu primer amor?, aquella que nunca se enteró que fue tu novia, y escondido atrás de la puerta de la salita azul esperabas que llegue para hacerle cosquillas en el cuello. Bueno te comento que así no es el amor. Las cosas no pasan por cosquillas, ni siquiera sabés a qué hora puede llegar a pasar, sólo podés confiar. El amor se parece a esa estatua con balanza y ojos tapados. Es el lugar donde uno pone cosas en un lado y en otro, sin hacer mucho contrapeso, pero no se puede ver realmente qué es lo que está pesando más.

El tema con tus padres, también cambió, al menos yo lo pienso así. Creo que ellos no. Se enojan porque ya no me parezco a vos, y es más, yo te traicioné diciéndoles que no me importas. No te enojes, pero dejé, por un lado, la estrella que buscabas después del ocaso, pero también dejé al fútbol por la guitarra, y a ésta después por el estudio; y así estoy.

Aquí me tienes deportado, como un extranjero en mi propio cuerpo y vos ¿qué haces ahí, que no mandas ni señales de humo? Estás cada vez mas chico, pero ¿acaso seguís luchando en el desierto de mi memoria?, porque pucha que lo vi seco; creo que hace rato no lo riego. Es verdad, intenté ponerlo en renta. Pero siempre supe que me ibas a esperar. Acá estoy, los dos nos tenemos el uno al otro, ¿sabés? Cuando quieras volvé, mamá te extraña, y yo también.

No te puedo decir que es la vida, no quiero decirte que hice con tu batallón, ni con tus sueños. Pero Jorgito, te cuento que tengo muchas equivocaciones grandes y que lastiman, pero eso me habla de que estoy viviendo, y que la vida no me está pasando por encima. Cada día me parezco más al cadáver que voy a ser. Uno con el dolor aprende más que con la alegría, ese condimento que borboteaba en tu sonrisa y que las flores se apuraban en abrir sus capullos para hacerte la replica.

En fin, tenía muchas ganas de escribirte, y decirte realmente que tengas, mañana, un buen día.


Jorge Nuñez





PALOMAS






Te quiero sembrar besos como flores
y quiero robarte flores como sueños
y quiero arder en tus sueños como llamas
y desatar las llamas de tu corazón .


Te quiero trazar caricias como mapas
y quiero escalar mapas hasta tu vientre
y quiero tocar tu vientre como música
y dar asilo a la musa que escondes en tu voz .


Te quiero malear el cuerpo con un relámpago
y que truenos repitan tu nombre en el silencio
y hacer blasfemia del olvido y la tristeza
reducir de a poco la cordura hacia el amor


Y cuando te vas…


Quiero buscarte hasta restituir un beso
y atinar en cada esquina a tu alma
y gemir al lado de tu sombra
que hace latir cada segundo
que vivo… por vos


Quiero llenar el vacío que satura
los rincones de mis venas,
las locuras del adiós.
Desglosando de un puñal
las palabras martirio…
desamparo… aflicción…


Quiero que sepas que mis lágrimas
contigo se han vuelto palomas
que vuelan con jubilo
atrás de cada estrella,
del otro lado del sol,
con una mera intención
… decirte: te amo


Jorge Núñez.